Reconocer sentimientos difíciles de admitir

Si no puedes reconocer sentimientos que son difíciles de admitir, no puedes tener compasión por ti mismo. Eso es un problema, porque la autocompasión te ayuda a actuar en tu propio beneficio.
Las emociones más difíciles de afrontar son las que resulta incómodo admitir. Así que vuelve a las indicaciones de esta hoja de ejercicios cada vez que te sientas paralizado por un sentimiento difícil.
Tómate tan sólo 10 minutos para completar esta hoja de ejercicios:
- Imprimiéndola, o
- Escribiendo tus respuestas en un papel aparte, o
- Escribiendo tus respuestas en Notas o en un documento de Word.
¿A quién puede ayudar esta ficha y cómo?
Esta hoja de ejercicios es buena para las personas que han experimentado:
- Ansiedad
- Agobio
- Problemas de pareja
- Problemas de comunicación
- Trauma
- Problemas de límites
- Abuso
- Soledad
- Ansiedad económica
- Pánico
- Ansiedad social
- Disociación
¿Necesitas motivación?
“Dado que ignorar nuestros sentimientos suele conducir a comportamientos poco saludables -comer por estrés, beber demasiado, aislarse o arremeter contra la gente-, es importante afrontarlos y comprenderlos, incluso los más feos e incómodos.” – Krissy Brady
“Lo que aprendemos en nuestra sociedad no es a trabajar con nuestras emociones, sino a bloquearlas y evitarlas. Lo hacemos bastante bien: Entre el consumo de alcohol, el uso de medicamentos recetados y el tiempo frente a la pantalla, hay multitud de formas de evitar nuestros sentimientos. Cuando los reconocemos, los ahuyentamos con mantras aprendidos desde la infancia. (“La mente por encima de la materia”, “contrólate” y “aguántate” son algunos conocidos). Frustrar las emociones no es bueno para la salud mental ni física. Es como pisar el acelerador y los frenos del coche al mismo tiempo, creando una olla a presión interna” – Hilary Jacobs Hendel, LCSW
“Es totalmente normal tener impulsos de evitar sentimientos difíciles o dolorosos cuando surgen. Pero cada vez que cedemos a estos impulsos, estamos reforzando los patrones de evitación (y acaban volviéndose automáticos) y dando más poder a los sentimientos difíciles del que merecen.” – Dennis Tirch, Doctor en Filosofía
